13 Abril, 2006

Físico nuclear
Diario El Comercio / Tecnología / 30 de Enero de 2003
Enfoque: Lento despertar

Tener un astronauta nacido en Lima, educado en los Estados Unidos, pero identificado con el Perú es un lujo que los peruanos no debemos desperdiciar. Carlos Noriega Jiménez vuelve al espacio por tercera vez sin olvidar las raíces que en su niñez le infundieron sus padres Rodolfo y Nora, ciudadanos peruanos que emigraron a EE.UU. cuando su primer hijo tenía cinco años de edad.

Mas allá de lo anecdótico que pueda resultar su interés por llevar al espacio productos nacionales, Noriega ha expresado en todas sus entrevistas su deseo de que el Perú presente aportes científicos a la NASA.

En 1997, año en que El Comercio tuvo el primer contacto físico con el astronauta, dijo que los científicos peruanos "deberían aprovechar la coyuntura actual, de apertura y participación latinoamericana en los proyectos de la NASA, para presentar propuestas de experimentos en los vuelos de los transbordadores espaciales".

Modesto Montoya, director del Instituto Nacional de Energía Nuclear, considera que el Perú ya ha comenzado a tomar conciencia global de la importancia de la tecnología y estima que el próximo año podrían trasladarse propuestas concretas a la NASA.

"Recién hemos creado el Instituto Internacional de Investigaciones del Perú, que tiene como objetivo relacionar científicos como Noriega con investigadores locales", expresa.

Montoya agrega que productos naturales (maca y uña de gato) requieren estudios complementarios para poder ser comercializados en Europa y Estados Unidos. Y con la ayuda del instituto podrán concretarse los análisis. Expresó además su deseo de que Noriega y otros científicos e investigadores peruanos se unan a la red desde http://www.eciperu.org/.